“Nosotros somos esos locos; ¿lo saben ustedes, mis amigos?
¡Somos locos, porque pensamos que hay una justicia eterna que es llamada a
gobernar el mundo; somos locos, porque pensamos que todos los hombres nacen
iguales y libres, que lo mismo en religión que en política ellos tienen
derechos y deberes uniformes a los ojos del Cielo; somos locos, porque pensamos
que todos los pueblos son libres y soberanos, y que no hay más legitimidad
política en el mundo, que la que procede de sus voluntades; somos locos porque
pensamos que el reino de la razón ha de venir algún día; somos locos porque no
queremos creer que los tiranos y la impostura y la infamia, han de gobernar
eternamente sobre la Tierra; somos locos porque no queremos creer que nada hay
en el mundo de positivo y perpetuo, fuera de las cadenas, los cañones, el plomo
y el crimen! Por eso somos locos, sí, y si por eso somos locos, yo me lleno de
orgullo en ser loco de ese modo. Yo me ennoblezco con la locura de creer como
creo, que un sepulcro está cavado ya para nuestros tiranos, que la libertad
viene, que el reinado del pueblo ya se acerca, que una grande época va a
comenzar”. (Manuel Belgrano 1770-1820)