La identidad nacional y su influencia en el desarrollo de nuestro país
En este marco denominado global donde se trata de imponer teorías, conocimientos, valores que conforman el denominado pensamiento único, adoptados como nuevas herramientas de dominación, claro está, con connivencia de la dirigencia de los países ha calado hondo cuestionando primero y redefiniendo después, conocimientos, valores, costumbres y especificidades culturales propias de cada región y pueblo.
La educación, el proceso de socialización y la cultura, entre otros, no han quedado libres de estas realidades devastadoras que involucró a los conocimientos históricos y a sus protagonistas que contribuyeron con su pensamiento y acción a la formación de las nacionalidades. Se pretendió, y en algunos casos con éxito, negar el pasado, con esto de que para la memoria, todo se resume en el hoy, lo cual resulta agobiante. El futuro no existe, o es incierto e irrealizable colectivamente.
La globalización cultural manejada a través de los poderes tecno-culturales intenta arrebatar la identidad, nos quieren quitar la memoria, nos tienen atrapados en el ahora, sin futuro y solo nos permiten pensar en lo que ellos quieren.
Tal es el caso de lo que surgía de los textos escolares acerca de la figura de Manuel Belgrano. Solo se hacía referencia a su figura con la creación de la bandera. Y Belgrano fue una personalidad multifacética, coherente entre su pensamiento y acción, aportando ideas y si era necesario empuñar las armas para consolidar la independencia de nuestras tierras.
Lo que pensaba Manuel Belgrano respecto al pensamiento económico: “la ciencia del comercio no se reduce a comprar por 10 y vender por 20: sus principios son más dignos y la extensión que comprenden es mucho más de lo que puede suceder a aquellos que sin conocimiento han emprendido sus negociaciones… para conseguir el fomento de nuestra industria, el del comercio y navegación, y arrancar de manos del extranjero los medios con que forzadamente nos quitan las grandes riquezas en perjuicio general de la Nación… la importación de mercancías que impiden el consumo de las del país perjudican el progreso de sus manufacturas, llevan tras de si necesariamente a la ruina de la Nación.
En relación a la educación y la cultura: la libertad de la prensa es la principal base de la ilustración pública. Es tan justa dicha facultad, como es la de pensar y hablar, y es tan injusto oprimirla como monopolizarla porque eso sería tener atado los entendimientos, las lenguas, las manos, o los pies a todos los ciudadanos… es necesaria para la instrucción pública, para el mejor gobierno de la Nación y para su libertad, es decir, para evitar la tiranía de los que pretenden establecerla. Sn esta libertad no pensemos en haber conseguido ningún bien, después de tanta sangre vertida y tantos trabajos realizados para nuestra independencia.
(…) La instrucción se hace necesaria por medio de escuelas gratuitas donde pudiesen los padres mandar a sus hijos sin tener que pagar cosa alguna para su instrucción. Debemos enseñar para igualar y para el trabajo. El cuidado de las escuelas gratuitas debía confiarse a aquellos hombres y mujeres que por oposición hubiesen mostrado su habilidad y cuya conducta fuera de público y notorio irreprensible.
Respecto a las niñas proponía escuelas gratuitas, en estas se les enseñaría a leer, escribir, bordar, y todo oficio de manera de combatir en ellas la ociosidad y hacerlas útiles en su hogar y permitirles ganarse la vida en forma decorosa y provechosa.
Rescatar a Belgrano es conformar en nuestra cultura un referente que en vida sintetizó pensamiento y acción, patriotismo, dignidad, entrega, desinterés, ética, renuncia al bienestar individual tratando de lograr el bien común y la grandeza de su Patria.
Nació en una familia rica, murió en la pobreza, donó los 40.000 pesos fuertes con los cuales el gobierno lo recompensaba por sus heroicas batallas en el Exodo Jujeño para la construcción de 4 escuelas. Participó activamente en la elaboración del Plan Revolucionario de 1810 y en el Congreso que declaró la Independencia de 1816.
En su Campaña para convencer a la intendencia del Paraguay para que adhiriera a la Revolución de Mayo fundó Mandisoví y Curuzú Cuatiá y en Misiones hizo proclamar un reglamento que se escribió en castellano y guaraní dirigido a los nativos y pobladores en general diciéndole que la Revolución pretendía establecer la igualdad de todos aquellos que habían nacido en esta hermosa y querida América.
El pensamiento de Belgrano sintetiza soberanía política, igualdad e inclusión social e integración latinoamericana.